Junto con mostacillas y cristales translúcidos que aportan luz y movimiento.
Las terminaciones en acero dorado realzan el diseño, mientras que sus colgantes centrales, una hoja en aleación de metal y un corazón con ojo turco en enchape de oro, simbolizan protección, crecimiento, sensibilidad y conexión con lo esencial.
El Jade invita al equilibrio y la armonía interior, el Ónix negro aporta contención y protección, y los cristales de colores suman alegría y expresión personal.
Un conjunto versátil y con alma, pensado para acompañar a quien valora la belleza en los detalles y la energía que cada pieza transmite.
Largo extendido 68 cm
Aros 5.8 cm
Piedra 4, 6 y 8 cm
Hoja 4 cm
Corazón 1.8 cm