Acompañada de delicadas terminaciones en plata que aportan un acabado sutil y elegante.
Cada cristal fue elegido para crear una combinación suave, armoniosa y llena de calidez. El Jade verde equilibra y da serenidad, el Cuarzo Rosado invita al amor propio y la dulzura emocional, la Amatista aporta calma y claridad interior, mientras la Turmalina rosa favorece la sensibilidad, la contención y la conexión afectiva.
Una pulsera pensada para acompañar con suavidad el día a día, recordando la importancia de tratarnos con más cariño, calma y amor hacia nosotras mismas.
Talla S
Medida 16.8 cm
Piedra 2 mm