La Cornalina activa la vitalidad, la motivación y el impulso para avanzar con decisión. La Obsidiana dorada revela lo oculto, ayudando a tomar conciencia y a cortar con patrones que ya no aportan. El Ónix negro aporta contención, fuerza interior y estabilidad emocional, mientras que la Hematita ancla, ordena y refuerza la conexión con el presente.
Juntas, estas piedras crean un equilibrio entre acción y protección, claridad y arraigo, acompañando con firmeza en momentos de cambio o desafío.
Una pulsera que no solo se adapta a ti, sino que te centra, te protege y potencia tu fuerza interna.
Talla M
Medida 18.3 cm
Piedra 4 mm