El Ónix negro actúa como base firme: protege, contiene y fortalece la estabilidad emocional. El Ojo de tigre suma enfoque, determinación y claridad para avanzar con seguridad, mientras el Ojo de buey intensifica la energía vital, el coraje y la perseverancia. El Ágata vena de dragón aporta fuerza interna y resiliencia, ayudando a sostenerse incluso en momentos desafiantes.
Las Hematitas anclan, estructuran y ordenan la energía, reforzando la conexión con el presente y la solidez interior.
Una pulsera de presencia firme, que equilibra protección, fuerza y enfoque, acompañando con carácter y seguridad.
Talla L/XL
Medida 21.4cm
Piedra 6 y 8 mm