Esta combinación acompaña desde una energía sólida y contenida, ideal para sostenerse con mayor seguridad en el día a día. El Jaspe Picasso favorece la constancia y ayuda a mantenerse firme en los propios procesos, aportando una sensación de orden y dirección.
El Cuarzo ahumado actúa como un apoyo para soltar lo denso, promoviendo una mayor estabilidad emocional y una conexión más profunda con el presente. El Ónix negro brillante refuerza la fortaleza interna, ayudando a poner límites y a resguardar la propia energía.
Una pieza que sostiene desde la firmeza y el equilibrio, acompañando con estabilidad, protección y seguridad interior.
Talla L
Medida 20.2 cm
Piedra 8 mm